Hablemos de derechos humanos

Lo místico en la tierra de los soles y de las brumas

Con motivo del Festival de Cinemística en Iquitos, surge una pregunta en torno al cine, la literatura. Aquí una corta y apurada respuesta

Marco Antonio Panduro

Publicado: 2018-12-08


¿Qué viene a ser lo místico en esta tierra de soles y de brumas?

Amplia pregunta para una corta y apurada respuesta.

Una respuesta que resulta más difícil de desasociar lo místico y lo mágico en una tierra donde los conocimientos ancestrales son per se inherentes a sus pobladores y a sus suelos. Una tierra donde los ancestrales saberes son para muchos novicios −como quien escribe estas líneas−, un verdadero y necesario enigma de interés. Pero basta aquella bebida espirituosa ya conocida en el mundo y por la que vienen a exorcizar sus demonios gentes de hemisferios y continentes lejanos para saber que hay que dejar el etnocentrismo de occidente si queremos sobrevivir como especie.

¿Qué viene a ser lo trascendental en el cine y en la literatura por estos lares?

Amplia pregunta para una corta y apurada respuesta.

Como ensayo diremos que es la condición sine qua nom, de que sin trascendencia no es, ni hay literatura. Es la antonomasia, la de pervivir en el tiempo; el registro en la historia de los sentimientos y de las emociones, de esos hechos ficcionales más reales que el mundo verdadero.

Y en el cine equivale a que un film mediocre, flojo y hasta a veces irrelevante como hilo narrativo redondo y esférico le baste un steadycam, una escena, un momento de unos cuantos minutos, de unos actores que ya no son tales sino personajes para volver a verla y repantigarse en el deleite de su logro.

¿Qué viene a ser lo milagroso en la literatura, en el cine y en esta tierra de soles y de brumas?

Amplia pregunta para una corta y apurada respuesta y de la que trataremos absolver en el tiempo.

En una tierra vecina al Macondo de García Márquez todavía seguimos esperando un milagro. Es eso lo milagroso. Lo milagroso que ocurre solo adentro, al fondo, en el mundo de las letras, en el mundo de las páginas en blanco que cuentan una historia impresa en negros caracteres y que nos absorbe y nos trae de vuelta a esta caverna para contar a nuestros colegas cromagnones que hay un mundo afuera; mejor dicho, adentro, en el mundo de esas letras pequeñitas e inentendibles.

Eso es lo milagroso, lo místico y lo transcendental en la literatura que se nutre del cine desde no hace poco, en el cine que se nutre de la literatura desde siempre, aquí y allá. En Macondo y en sus vecinos. No importa dónde. Importa que siempre pasa, de cuando en cuando, un milagro real-maravilloso.


Escrito por

Marco Antonio Panduro-Gonzales

Nacido en Iquitos (1974), sus intereses y preocupaciones giran en torno a la literatura, el arte, la sociedad y el Perú en sí.


Publicado en